Habitos y costumbres suizas  
 

 

 

Suiza es un país de gente de montaña; gente simple, amable y un poco reservada. Algunos suizos hablan francés, otros tienen cultura y costumbres alemanas, los hay que hablan italiano e incluso, los hay tan metidos en los valles que tienen sus propios idiomas. Todos ellos están unidos en un solo país, Suiza, gracias a fuerte sentimiento nacionalista y a un modelo de país federal, que respeta a todos.

SOCIEDAD SUIZA Y DEMOCRACIA


 

Suiza es un modelo en cuanto a participación ciudadana y democracia. El país tiene una estructura federal, en la que cada región (cantón), tiene sus políticos, leyes e impuestos. Los ciudadanos pertenecientes a un cantón, tiene derecho a votar las propuestas políticas y leyes que le conciernen. Se vota, prácticamente todos los meses (muchas veces a través internet), sobre temas de infraestructuras, políticas de inmigración, aranceles con la UE, etc.

Entre los cantones existe una enorme competitividad para ofrecer mejores infraestructuras, mejor calidad de vida y menores impuestos. La idea es atraer a los mejores trabajadores y empresas.

LOS VALORES SUIZOS DESDE LA ESCUELA


 

Parte del éxito suizo en cuanto a competitividad y desarrollo, está en el alto nivel cultural de sus habitantes. Desde la escuela, se promueven valores tradicionales suizos como el respeto al prójimo, el ahorro, la honradez, etc.

- Extremo respeto al prójimo. Empezando por las relaciones respetuosas jefe-empleado. Se respeta a los peatones, los coches paran 100% los pasos de cebra. Respeto a los vecinos: en algunas comunidades está, incluso prohibido, ducharse después de las 10:00 de la noche para no molestar.
- Honradez. Cuando por ejemplo, se entra en una piscina pública, nadie controla si has pagado... ¡todo el mundo paga!. En los dispensadores de periódicos, coges el periódico y dejas el dinero. Incluso hay tiendas sin empleados: com por ejemplo fruterias, el cliente pesa la fruta y dejas el dinero correspondiente en una caja.
- Aceptación y ayuda a los desfavorecidos. Existe tradición de ayuda humanitaria: actualmente, es el país europeo con mayor número de inmigrantes. Sorprende el alto nivel integración social y aceptación mutua. (Aunque, para ser justos, también hay que señalar que en los últimos años las leyes de ciudadanía Suiza se han endurecido enormemente).
- Puntualidad. No vamos a hablar de puntualidad suiza. Sobran las palabras.

OBSESIÓN POR LA ECOLOGÍA EN SUIZA


 

Cuando se viaja por Suiza, hay una cosa que llama poderosamente la atención: cómo es posible que, en uno de los países más industrializados de Europa, no vemos horribles polígonos, vertederos o containers al aire libre. Cómo es posible, también, que los lagos suizos estén tan limpios y transparentes como si fueran una piscina.
La obsesión Suiza por la ecología y la limpieza del medio ambiente empieza con el reciclaje.
- Se recicla el 90% de sus residuos: por ejemplo, un simple yogur suizo está preparado para que, el plástico (envase) se separe fácilmente del papel (etiqueta) y del aluminio (tapa).
- Energía limpia es su segundo punto fuerte. Se han cerrado todas las centrales nucleares del país. El tren es la forma de transporte más popular: incluso los millonarios van al trabajo en tren. Las estaciones tienen parkings de bicicleta para que, los que viven más lejos, no tengan que coger el coche.
El gasoil, que contamina más que la gasolina, sujeto a más impuestos y, por ello, es caro e impopular en Suiza.



SUIZA: EL AHORRO Y EL TRABAJO


 

La idea calvinista del trabajo ha influido fuertemente en la sociedad suiza. Los calvinistas, al contrario que los católicos, veían el ahorro y la acumulación de riqueza, como una bendición de Dios. El trabajo era la esencia del la persona, su forma de realizarse: por tanto, no se concibe el trabajo como una cosa desagradable que hay que acabar... La persona que ha acumulado riqueza, es un iluminado, una persona respetable desde el punto de vista social y moral.
Por eso, es sorprendente en Suiza, cuando ves un grupo de jardineros u obreros de carretera, ¡¡¡todos trabajan!!!; vas a una fábrica y no han instalado un sistema de fichaje (no hace falta, todos llegan a su hora). A las 7:30 un grupo de técnicos se han reunido con con el jefe y algunos empleados para discutir la forma de aumentar la productividad. Y por eso Suiza, siendo el país con los salarios más altos de Europa, es uno de los 5 MÁS COMPETITIVOS DEL MUNDO.
Cualquier persona que quiera trabajar o hacer negocios en Suiza, podrá ir en bici a la reunión, podrá vestir más o menos formal, pero deberá ser serio, puntual y trabajador.